La recuperación indígena de la Tierra del Venado: un paso a la vez

 

Por: Ana Lucía Mora González

El pasado 4 de mayo, dos estudiantes (Ruzhley Sánchez  Y Maritza Urbina) y dos docentes de la Escuela de Sociología (Ana Rodriguez y Ana Lucía Mora) visitaron la finca Crún Shúrin (Tierra de Venado) del territorio indígena Térraba, con el fin de conocer la recuperación y conversar con los recuperadores sobre su actual situación.
Esta finca consiste una recuperación en proceso legal, bajo la consigna de recuperar su tierra ancestral, en un área de mil hectáreas, que representa el 10.7% del territorio legalmente reconocido. Según los recuperadores, dicho territorio en el pasado inicialmente fue usurpado por un extranjero que obtuvo una ocupación “de buena fe” ante el Estado costarricense, de aproximadamente 200 hectáreas para explotación ganadera, pero abusó de ella expandiéndola a 1000 hectáreas. Dicho abuso fue permitido por el Estado, a través de la legitimación de la venta y compra de la finca en el tiempo de forma irregular, pues claramente la legislación expresa que ningún no indígena puede comprar o vender tierras indígenas.

 

 

Actualmente dicha recuperación está a cargo de 16 familias compuestas por niños, adultos y mayores. De estoa 15 familias son bröran y una boruca, en tanto una parte de la finca está dentro del vecino territorio indígena de Curré. La idea de ellos es dividir el terreno entre las 16 familias recuperadoras, con el fin de tener tierra para sembrar y llevar una vida digna, bajo el compromiso de reforestar 50m a cada lado de las quebradas, con el fin de recuperar las fuentes de agua que anteriormente existieron en esa parte del territorio y que hoy no son más que estériles potreros casi desérticos.
Dicha recuperación es apoyada por el Consejo de Mayores Bröran de Térraba y también ha contado con el apoyo jurídico del Estado y la Defensoría de los Habitantes, así como el moral por parte de diversas universidades públicas y miembros de otros grupos indígenas como los Naso, los Bribri y los Misquitos, quienes han visitado el campamento en muestra de apoyo.

No obstante, en esta recuperación tienen que experimentar el acoso constante de los peones de los “dueños” de la finca, quienes los intentan intimidar y amenazar constantemente, generando estrés tanto entre los adultos como entre los niños, quienes ya han presenciado amenazas y ofensas de parte de ellos, así como el pastaje de ganado peligroso en los aparatos próximos al campamento. A lo anterior se suma el acoso de los grupos antiindígenas de Buenos Aires. Esta situación se da en tanto los indígenas hicieron una ocupación pacífica, apelando a la vía legal y sin sacar las reses ni los peones de la finca, en tanto saben que estos a pesar de estar en su propiedad los animales son de otras personas.
Finalmente, como coordinadora del proyecto Restauración de paisaje indígena en sus componentes material e inmaterial en tres territorios indígenas: Térraba, Salitre y Ujarrás, en el cantón de Buenos Aires, provincia de Puntarenas, manifesté nuestra disposición a colaborar en el proceso de recuperar el paisaje indígena autóctono .

*Agradezco a Ruzhley Sánchez por la transcripción de los audios de las conversaciones que desarrollamos con los recuperadores el día de la visita.
 
 
 

 

 


 

 

 

 

 

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