Elecciones 2018 desde una perspectiva sociológica

Religión y política: una particular pero no azarosa combinación

 

Por: Yerley Sánchez
Socióloga

El Colegio de Profesionales en Sociología de Costa Rica (CPSCR) y la Escuela de Sociología organizaron un foro para comentar la tan controversial coyuntura electoral del presente año. Así el M.Sc Roberto Pineda, actual presidente del Colegio, abrió la actividad presentando a los y las ponentes, quienes a través de sus distintas ideas y campos profesionales, ofrecieron al público presente una comprensión global del fenómeno electoral que actualmente vivimos.

 
 

El Dr. Arnoldo Mora Rodríguez, quien es filósofo y además fue ministro de cultura en el cuatrienio 90-94 abrió la mesa ofreciendo una amplia contextualización histórica de los movimientos pentecostales, incluso caracterizándolos como movimientos que tenían que hacer frente a la teología de la liberación.

Además, indicó que la espera por el retorno de cristo, la adhesión al calvinismo popular, la creencia en la teoría de la prosperidad y la pertenencia a una clase media/alta, entre otros, caracterizan a este movimiento neopentecostal -haciendo referencia al movimiento seguidor del partido de Restauración Nacional-. 

 

“El irracionalismo que se vive actualmente en las religiones se origina de la concepción de omnipotencia de dios”, aseveró Mora. Esto explica que dios condene, dios salve y así también que dios, como juez inapelable y ya no como salvador, elija al presidente que Costa Rica se merece.

Arnoldo expresó que la pregunta por la existencia de dios no debe llamar nuestra atención; debe interesar más ¿por qué tanta gente cree en dios y cómo se explican los fundamentalismos?, ya que solo el 5% de la población mundial ha sido atea.
Para Mora todas la religiones son organizaciones que buscan el poder y eso explica su implicación en la política. Las costas de nuestro país expresaron el pasado 4 de febrero su malestar a través del voto “pandereta” e impulsadas por iglesias que han centrado su poderío en estas poblaciones.

La participación de M.Sc. Isabel Gamboa Barboza, quien es socióloga y escritora, aclaró que la sociología no puede por sí sola explicar el complejo escenario político que atravesamos sino que tiene que nutrirse de otras ciencias sociales y alejarse de esa “grandiosidad sociológica” heredada de Comte.


Relacionado a esto menciona que tanto Fabricio Alvarado como Laura Moscoa hablan de temas del sentido común y de una manera clara y sencilla, mientras que los y las sociólogas y otros cientistas sociales en repetidas ocasiones se refieren y usan términos demasiado esotéricos que entorpecen la comunicación en doble vía.

 

Las iglesias, expresó Gamboa, tienen un alto poderío en las vivencias personales de los individuos que cala profundamente en las necesidades de salvación y perdón. Fabricio Alvardo representa un alto cumplimiento con las necesidades de la salvación de la sociedad para aquellos y aquellas que votaron y votarán por él.

Isabel se caracterizó por mezclar experiencias personales con su preocupación por la violencia contra mujeres, niños, adultos mayores, población lgtbiq etc., que este periodo electoral está evidenciando y entre otros temas el éxito del discurso sexista -encasillando a la mujer en su papel de madre/esposa- y “populacho” del Alvarado pastor.

La solidaridad y el lazo social está dañado y el voto por Fabricio está dando cuenta de esto, por ejemplo, las instituciones estatales están siendo demandadas ante su desprotección de las personas que deben atender mientras que las iglesias ofrecen estabilidad, confianza y vínculos más permanentes.

El sociólogo e investigador, M.Sc. Erick Solera Mata, quien tiene una experiencia sobre estudios en sociología de la religión inició mencionando el error que se hace al extrapolar la secularización del contexto europeo al contexto latinoamericano y con esto pone en cuestión las posibilidades de la laicidad del Estado.

Solera dice que la importancia de estas tendencias neopentecostales -que son englobadas por un marco conservador que viene en auge desde hace 20 años aproximadamente y que tiene raíz norteamericana- es que tiene capacidades de múltiple adscripción en diferentes estratos sociales y que a diferencia del pentecostalismo clásico, ya no le huye a la participación en la política partidaria.

Agrega que “nosotros nacemos desde la conquista a una nueva configuración histórica desde un modelo colonial sustentado en el patronato que remite a la imbricación muy fuerte entre el gobierno de lo civil y la gestión de lo religioso”, lo cual explica porqué el conservadurismo centroamericano tiene una fuerte raíz en lo religioso. Solera asegura que el poder del estado y el de la iglesia mantienen autonomías relativas pero “la iglesia le confiere al poder político su bagaje simbólico para generar las legitimaciones de este poder político y a su vez el poder político le asegura a la iglesia condiciones favorables multiplicar su mensaje”.

En la actualidad el conservadurismo -que a su vez es el marco de posibilidad de este movimiento neopentecostal- está pasando por un desafío que tiene que ver con la lucha por el reconocimiento de nuevas identidades individuales y sociales y con ellas una reconfiguración de actores, que se relacionan con el reclamo de creación de nuevas leyes y protección estatal.

En el caso de la participación de la M.Sc. Nidia Fonseca Rivera quien es politóloga y teóloga, coincide con Isabel, con que este fenómeno religioso toma poder gracias a un patriarcado arraigado en lo más profundo de la sociedad costarricense, que permite la discriminación de las mujeres y mantiene los poderes que histórica y patriarcalmente se han administrado.

El reclamo ante el abandono por parte del gobierno de las costas y todo aquel poblado empobrecido fuera del Gran Área Metropolitana se convierte en parte explicativa de la fuerza del movimiento neopentecostal porque encuentran en éste, aunque sea una respuesta esperanzadora a nivel discursivo ante esta desesperanza aprendida. Sumado a esto, estas poblaciones se encuentran en una incertidumbre de la información, en un llamado constate a salir de su condición a través del consumo y caracterizadas por un individualismo /indiferencia cada vez más agudo.

En estas elecciones “se ha reforzado una religiosidad popular con perspectiva mágica y una promesa del progreso”, según Fonseca. Nidia apeló a hablar de las condiciones que han rodeado la elección en general y no solo al movimiento neopentecostal, al referirse al error de los y las votantes de creer que la democracia ha evolucionado -lo cual es incorrecto según las palabras de Fonseca porque tenemos en nuestro país una democracia no participativa- en creer en un poder ejecutivo “todopoderoso”, a un voto condicionado no por criterios propios y críticos sino por la información producida por los medios de comunicación y por los pastores y pastoras que se encuentran en la cercanía de los hogares.

Para Nidia en “Costa Rica hemos creado cristianismos muy baratos sin ninguna responsabilidad social” y además muy machista, donde tomando el ejemplo de Costa Rica, la mujer que lleva el pecado, no puede ser la responsable de transformar y liberar a la sociedad.

En general los y las panelistas acordaron que la fuerza que encarna el partido Restauración Nacional para estas elecciones de 2018 se debe a la inteligencia con la que lograron aglutinar y unificar una agenda conservadora basada en el slogan político de la “ideología de género” que toca temas en los que hay opiniones emotivas muy divididas.

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