“Los y las expositoras no son del gobierno de Maduro, son estudiantes y profesores con sus propias visiones”

Dr. Allen Cordero

 
 

Venezuela: Análisis desde posturas progresistas

 
 

Por: Yerley Sánchez, estudiante Escuela de Sociología UCR

 

La actividad no se planteó como un debate, la intención fue darle voz a quienes usualmente la tienen desde espacios reducidos y de alcance interno.

El arranque de la actividad quiso ser interrumpido por las personas afuera de la Sala Multimedia de la Facultad de Ciencias Sociales, el pasado 9 de mayo.

 
Roberto Ayala, Daniel Díaz, Vianey Mora y Rocío Alfaro, estudiantes y profesores de la Universidad de Costa Rica (UCR) y de la Universidad Nacional (UNA) además del embajador de Venezuela en Costa Rica, Jesús Javier Arias Fuenmayor fueron los panelistas invitados al conversatorio “¿Qué pasa en Venezuela? Análisis desde posturas progresistas”. A pesar de la invitación y su presencia en la Facultad, el embajador no pudo asistir a la actividad puesto que, según indicó el decano de la Facultad el Dr. Manuel Martínez, no había suficiente seguridad que garantizara el resguardo a su integridad e impidera un enfrentamiento entre las personas del público. Esto debido a que las personas afuera de la Sala no querían que él se hiciera presente.
El objetivo de la actividad fue expresar distintos puntos de vista progresistas sobre la situación en Venezuela, lo que fue cuestionado por algunas personas presentes. Allen Cordero, director de la Escuela de Sociología, contestó que cuenta con la libertad de cátedra que le permite realizar este tipo de actividades. Al respecto, el Estatuto Orgánico de la Universidad de Costa Rica en sus artículo 4, inciso c) dice que la libertad de cátedra es un principio orientador del quehacer de la Universidad que “como principio de la enseñanza universitaria, otorga a los miembros del claustro plena libertad para expresar sus convicciones filosóficas, religiosas y políticas”. Este mismo Estatuto establece en sus artículos 177 y 178 incisos b) que los profesores tienen la obligación de respetar el criterio filosófico, político y religioso de los miembros de la comunidad universitaria así como también tienen el derecho de expresar libremente sus convicciones filosóficas, políticas y religiosas. La libertad de cátedra es un derecho que se encuentra consagrado en nuestra Constitución Política, artículo 87 y que dice “la libertad de cátedra

La idea del director de la Escuela de Sociología era escuchar la opinión de estudiantes, profesores y representantes de movimientos estudiantiles, así como la postura del representante oficial del gobierno venezolano reconociendo sus errores y desaciertos.

Otro de los objetivos del conversatorio fue invitar a la creación de pensamiento independiente de los grandes medios de comunicación masiva como La Nación, Teletica y CNN.

Cuando finalmente la actividad dio inicio el profesor Allen Cordero explicó lo que son posiciones progresistas: “son cosas que inauguró el comandante Chávez como no dejar que se privatizara la industria petrolera, no pasar esta industria a las transnacionales y utilizar parte de las ganancias para reducir las cifras altas de pobreza, progresismo es irreverencia e independencia política de Estados Unidos que duelen mucho al sentido conservador”

Minutos después de haber iniciado el conversatorio sin que expusiera ninguno de los panelistas y en medio de la presentación del profesor Allen Cordero, se llamó a seguridad de la Universidad debido a los gritos y golpes de las personas de afuera que intentaban derribar la puerta. Para garantizar la seguridad y la realización del conversatorio la Escuela de Sociología tal y como se había planteado desde el inicio, priorizó la entrada de estudiantes de esta misma escuela.

La Escuela de Sociología de la UCR nunca antes había organizado actividades que reunieran tanta asistencia, por lo que reservó una Sala que acoge a la cantidad de personas que usualmente asisten a este tipo de actividades. Además, la Facultad de Ciencias Sociales aún no cuenta con un auditorio que tenga la capacidad de reunir a una cantidad significativa de público.

 

Visión crítica del progresismo

Como primera panelista, Rocío Alfaro Molina, filósofa de la UCR y científica social de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales inició su intervención referiendose a la más básica idea del progresismo, la cual según ella radica en que la humanidad siempre tiende hacia una condición de mejora y de progreso pero es una visión que ha servido para la construcción de los más variados sistemas político-económicos.

Alfaro menciona que el progresismo significó una mejora sustantiva de los derechos individuales a nivel mundial pero también una visión liberalista de la creación de los Estados/Nación asociado a reformas sociales. Actualmente se posiciona crítica al progresismo actual por estar más al servicio de los programas neodesarrollistas que de los procesos revolucionarios, puesto que en el primer caso los cambios están dirigidos por el Estado a través de políticas públicas y agendas externas a los mismos individuos más que por la necesidad de generar una ruptura desde el pueblo organizado.

Específicamente en Venezuela, para esta cientista social, se pasó de un antiguo régimen de modelo extractivista petrolero a un modelo de soberanía económica donde una ciudadanía más ampliada tuvo un acceso a bienes sociales y económicos; así mismo, se pasó de una ciudadanía de participación limitada a una ciudadanía más compleja que debe estar más activa.  

Alfaro: “Progresista significa replantearse la necesidad de cuestionar al capitalismo como alguna vez la democracia liberal se relevó contra el antiguo régimen.”

 

La derecha venezolana no es una alternativa democrática, su represión va a ser peor que la actual, tal vez habrá un gobierno de esa derecha y se va a desatar una cacería de personas, es una derecha que de democrática no tiene un pelo”, añadió el profesor de la Escuela, Roberto Ayala.


A nivel cultural se pasó de una ciudad blanca a una contrahegemonía mulata, pobre y popular. Entonces desde el progresismo se ha tratado de incluir a quienes siempre han estado ausentes y sin voz, pero no se ha logrado remover del poder a quienes siempre lo han tenido, aseguró Alfaro.

Un cambio progresista en Venezuela se materializa con el acceso a los bienes a una mayor cantidad de personas, con la inclusión de nuevas identidades, mejora o aumento en el debate político, ya las personas se sumergen más en las decisiones en las que pueden incidir sin esperar que el Estado lo haga todo.

Pero Rocío Alfaro va más allá ya que dice que desde un punto de vista revolucionario hay una contradicción del progreso porque hay una imposibilidad real económica y cultural de generar una transformación social y segundo hay lucha de clases violenta, agresiva, fuerte y definitoria.

Rocío apela a la necesidad de limitar los programas desarrollistas porque es clara la violencia que infunde en su pueblo y la afectación clara al medio ambiente. Hay una crisis económica porque hay una debilidad también de contener el poder económico que concentran algunos actores y porque hay una clara disputa por el control de la economía.

Habló de la necesidad de pasar a una industria que deje de depender tanto del petróleo porque esto genera la concentración de poder y recursos en unos pocos, para poder concebir un tipo de producción que priorice el bienestar colectivo antes que el individual pero esto, a pesar de estar en su constitución bolivariana, no ha pasado a la acción.

La clase burguesa se ha apropiado entonces de la concepción de progreso frente a un pueblo venezolano que no ha podido construir un discurso propio y apropiarse del proyecto bolivariano.

De entrada el más criticado, de salida el más aplaudido

Roberto Ayala, profesor de la Escuela de Sociología de la UCR inició refiriéndose al problema actual que enfrentan los proyectos emancipatorios como parte de una crisis civilizatoria. Ayala defiende que el capitalismo no merece tener futuro porque no puede mantener un orden social justo. “El futuro injusto se va a resolver pero no necesariamente de manera positiva”, esto quiere decir que en Venezuela todo puede resolver de manera emancipatoria pero a su opinión se ven más luces de una involución catastrófica como el voto a Trump o a Le Pen en Francia.

Roberto se refirió a los alcances y limitaciones del chavismo y dentro de esto el mayor problema radica en que desde su perspectiva, América Latina produce gobiernos nacionalistas y populistas, lo que se conoce como “nac&pop”; de esta misma manera, dice Ayala, el chavismo nunca avanzó ni quiso romper con el capitalismo, en el momento en que Chávez murió, el país había disminuido esa cifra a la mitad, es decir, Chávez puso esa renta petrolera a favor de la gente menos favorecida, a tratar de disminuir las desigualdades sociales e invertir en infraestructura pero desde su opinión esto no fue suficiente porque siguieron existiendo problemas para gestionar los recursos, esa renta petrolera de la que disfrutaban antes de que Chávez llegara, “se dirigió a Miami dice Ayala y no existe ni una sola persona juzgada por corrupción y sabotaje de la economía”, indicó.

Entonces para Ayala, más allá de las buenas intenciones de Chávez y de algunas realizaciones no consiguió acabar con la corrupción dentro del gobierno, con los privilegios de la “boliburguesía” y del ejército.

Por otro lado, el profesor que da el curso de teoría marxista, se refirió a la crisis del modelo rentista dependiente y la crisis política descomunal. Al respecto dijo que hay un problema democrático y el gobierno de Maduro reprime a aquellos que piden libertades democráticas, “lo que hace 6 años era un movimiento de la clase media alta hoy ha sumado a sus filas peso popular”.

Pese a esto se refirió a Henry Ramos Allup, quien fue presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela durante el 2016 y es integrante del partido Acción Democrática quienes “mataron a 400 personas en el año 89 y que en el 2002 trató de darle un golpe de Estado a un gobierno altamente legitimado y democráticamente electo como el de Chávez, organizando un paro patronal y un sabotaje petrolero, esta gente de democrática no tiene un pelo y son agentes de los intereses norteamericanos”, exaltó Ayala por lo que desde la derecha venezolana no se puede esperar nada bueno.

Ante esto, Roberto apela a la necesidad de una izquierda anticapitalista y no de una izquierda que defienda a los gobiernos con sus discursos progresistas, “haciendole el juego a la derecha”, y argumentó también que “estamos a muerte por defender las conquistas logradas por el proceso en Venezuela pero también hay que denunciar a la derecha como agente de los peores intereses, anti popular y elitistas”

Su participación concluyó diciendo que los y las venezolanas deberían de exigir elecciones y dar la pelea política ya que Maduro está irrespetando al propio chavismo.

Hay una autocensura dentro de la misma izquierda y un debilitamiento del progresismo en América Latina”

Vianey Mora, estudiante de Sociologia de la Universidad Nacional y delegada del ALBA Movimientos, introdujo su presentación con la aclaración de que los panelistas compartían ser de izquierda pero no tenían las mismas opiniones.

Mora se refirió inicialmente a la inexistencia de una dictadura en Venezuela ya que esta supone una clara supresión de las libertades individuales pero en este caso la oposición venezolana está teniendo la oportunidad de manifestarse con libertad. “En una dictadura la oposición no tendría 109 escaños de un total de 167 que se representan en el Parlamento ni municipios ni gobernaciones”, aseguró.

Luego realizó una crítica a los medios de comunicación y su tratamiento de la crisis venezolana y advirtió el cuidado que hay que tener “en no creer todo lo que aquí se informa” expresarse, como los los medios de El Nacional, El Universal y Globovisión y Venevisión.

Mora: “En Venezuela un 80% de los medios de comunicación son privados y asociados a la oposición, lo que indica, una posibilidad de este grupo para

Mencionó que Gustavo Cisneros, el más adinerado de República Dominicana y cercano a ex presidentes estadounidenses como Bush, está involucrado con estas cadenas de la oposición, así como Juan Domingo Cordero, ex directivo de Globovisión y accionista del Banco de Venezuela antes de que se nacionalizara. Estos medios tienen la misión a través de sus titulares “confundir y desinformar, alentar esta doctrina del shock a nivel nacional y convencer e incidir en la opinión internacional para solicitar una intervención”, mencionó Vianey.

Finalmente, Mora realiza una crítica al progresismo en América Latina y su actitud de no alzar la palabra cuando esto conlleva costos políticos, “a la izquierda le está constando librar la batalla en el campo ideológico, no llegamos a construir una contrahegemonía cultural para poder disputar de manera coherente con la oposición”, arguementó.

La conciliación de clases no existe para Mora, “la burguesía jamás van a permitir que los que siempre han sido sus mulas de carga, vayan a tener una vida dignificada y una participación real”, dijo al referirse al miedo de la izquierda de refugiarse en el progresismo para no llamarse socialista o comunista.

Luego de una hora de haber iniciado la actividad, se le informa al director Allen Cordero que el embajador de Venezuela se encuentra en la facultad dispuesto a ingresar a la Sala pero la seguridad del mismo edificio no permite su entrada.

 

“El chavismo es una experiencia política y como tal es finita”

 

Daniel Díaz, estudiante de Sociología de la UCR y dirigente estudiantil, basó su exposición en una serie de artículos pertenecientes al medio de comunicación digital “Izquierda Diario”.

Para Daniel, la experiencia chavista da la impresión de que se está acabando en medio de un enfrentamiento de las masas que “en su mayoría están impulsadas por la derecha pero que no dejan de ser masas de peso”, indicó.

Es un hecho para Díaz que el espacio de una figura bonapartista (figura presidencial fuerte, apoyado por las fuerzas armadas y las fuerzas populares en pugna por los intereses imperialistas) que ocupaba Chávez, no supo ser aprovechada por Maduro. Este más bien está tratando de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que parece más que un intercambio democrático, una manera de fortalecer al gobierno chavista que ha venido en decadencia.

La República Bolivariana se encuentra, según Díaz, cercana a un estado de excepción permanente, lo que significa primero un recorte a las libertades democráticas y segundo, un aumento de las potestades de los cuerpos represivos. Esto es peligroso, desde su perspectiva, porque en algunos otros países esta combinación ha limitado cualquier espacio de lucha o de manifestación, por lo que quienes finalmente los que sufren son las masas de trabajadores, estudiantes, mujeres, etc.

Aclara que para que un proceso constituyente pueda lograr un avance en las luchas y en la conciencia de las clases trabajadoras, no puede tener como elemento central la represión o prohibir métodos de lucha y manifestación ni excluir otras expresiones políticas de izquierda anticapitalista del chavismo crítico.

Por otro lado y en consistencia con el profesor Roberto Ayala, recalca que la derecha, el partido Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no tienen una tradición democrática, sino que es imperialista y golpista como su intento realizado en el 2002, en contra de una decisión altamente democrática y el realizado meses después con el paro patronal y los sabotajes.

Paradójicamente dice Díaz, la oposición se presenta como un grupo que sale a las calles pero durante el tiempo que han estado al frente de la Asamblea, ha dejado intactas las leyes que criminalizan las luchas lo que facilita que “en un futuro gobierno de derecha, estas leyes le serían totalmente útiles para reprimir a las personas que se levanten en contra de su gobierno”, aseguró Díaz.

La solución a los problemas que propone la MUD son proempresariales como por ejemplo mayor libertad para poder despedir más fácil a los y las trabajadoras, mayor libertad para recortar el gasto público y empobrecer a los sectores más expuestos y así endeudar más a Venezuela, por lo que Daniel pone en duda la democratización del proceso que plantea la oposición.

Desde su punto de vista, la salida de esta crisis no la tiene ni el gobierno ni la oposición sino las masas de trabajadores, mujeres y los estudiantes. La Asamblea Nacional Constituyente por lo tanto tiene que estar libre de la injerencia mayoritaria del gobierno o de la oposición.

 

El público finalmente habló

Luego de estas cuatro intervenciones se dio el espacio para preguntas y comentarios del público

Un señor venezolano, se disculpó diciendo que no era la intención que la intervención de ellos fuera tumultosa y que agradece el espacio de recibirlos en la Sala. Entre otras intervenciones, algunos participantes manifestaron su agradecimiento a la Escuela de abrir el espacio y de poner a discusión temas delicados y polémicos, ya que históricamente esta es la primera actividad con tanta asistencia y participación por lo menos desde hace 7 años en la carrera de Sociología.

Gabriela Uzcátegui es venezolana y vive en Costa Rica desde hace 8 años y aseguró que en su país hay una crisis humanitaria. “Esto va más allá de la derecha y de la izquierda” y coincidió con otros de sus compatriotas que para entender el problema hay que vivir allá.

Luego de las intervenciones del público los y las panelistas se refirieron a estas. Daniel Díaz dice que tanto el chavismo como la oposición están buscando apoyarse en las fuerzas armadas. “Hoy la lucha en Venezuela es entre las élites de la derecha y la oligarquía del gobierno, y entre esto, las masas populares han quedado golpeadas, por lo que ya deberían de estarse manifestando con independencia de estas dos corrientes”, aseguró.

Vianey se refirió a sus contactos en la Araña Feminista y ALBA Movimientos quienes aseguran que hay retención de alimentos por parte de la oposición. Así mismo hizo referencia al crecimiento desde 1999 los medios de comunicación masiva, 11 públicos contra 255 privados.

Roberto Ayala afirmó que lo que ocurrió en Venezuela no fue socialista porque Chávez aunque intentó un proceso de reformas importantes, nunca expropió el capitalismo. Siguió insistiendo en que “Leopoldo López no tiene ni un pelo de democrático, un tipo que convocó explícitamente a derrocar a un gobierno altamente apoyado, no puede ser una persona que represente un camino democrático”, aseguró exaltado.

Roberto señala que la justicia debe de ser aplicada para ambos bandos, “25 años de renta petrolera, tienen como resultado, 50% de pobreza y no hay ni una sola persona juzgada y mucho menos presa”.

Para Ayala cualquiera que sea de izquierda “sabe que en Venezuela no hay una dictadura pero si un giro que profundiza rasgos autoritarios”. Mucha gente tuvo expectativas con el proceso iniciado por Chávez pero este se transformó y hay que aceptarlo.

Finalmente y ante las críticas recibidas, Rocío dice que es imposible sostener una objetividad, al final todas las universidades que abogan por eso terminan con una ideología pro status quo, “todo es un tema político de izquierdas y de derechas, no se puede ser neutral ante las situaciones sociales”, aseguró.

Afirma que hubo algo de progresismo en Venezuela, y signos de este son los logros en salud, en educación (cantidad de universidades que se abrieron para brindar el derecho a la educación superior), en vivienda y el rescate de la cultura. Según Alfaro ha habido un crecimiento del tejido social así como un crecimiento exponencial de la participación venezolana en la toma de decisiones y en las manifestaciones pero no ha logrado quitarle el poder económico que tiene la burguesía.

La actividad finalizó de manera atropellada por gritos y participaciones de las mismas personas que al inicio no querían dejar iniciar la actividad y dos de las panelistas tuvieron que salir escoltadas.

 

 

Algunas de las intervenciones realizadas por el público presente dentro y fuera de la Sala Multimedia.

 

 


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